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Lo que se escapa

Lo que se escapa

Publicado el 4 de abril de 20264 min de lectura

En la oficina de un amigo programador hay un letrero pegado con cinta adhesiva que dice: "La nube no existe. Es la computadora de alguien más." Lleva ahí desde 2018 y cada semana es más exacto. Esta semana, por fin, alguien le dio la razón con misiles.


Anthropic cortó el cordón umbilical. A partir del 5 de abril al mediodía, hora del Pacífico, las suscripciones de veinte dólares a Claude ya no cubren el uso de herramientas de terceros. Punto. La decisión sepulta a OpenClaw, el framework de agentes autónomos creado en noviembre de 2025 por Peter Steinberger, un desarrollador austriaco que descubrió una operación elegante: autenticar su sistema con el token OAuth de una suscripción de consumidor y hacer que un agente de inteligencia artificial trabajara las veinticuatro horas del día por el precio de cuatro cafés al mes. Millones de tokens diarios. Tráfico anómalo. Cero telemetría para Anthropic. El 9 de enero la empresa bloqueó el acceso sin previo aviso; en febrero lo puso por escrito; esta semana añadió que ya ni siquiera los bundles de uso están incluidos. En el mismo periodo, OpenAI contrató a Steinberger y anunció que las suscripciones a ChatGPT Pro siguen siendo válidas para harnesses externos. DHH, el creador de Ruby on Rails, lo llamó "hostilidad hacia el cliente". George Hotz dijo que empujaría a los desarrolladores hacia otros proveedores. Un programador documentó en Medium cómo reconstruyó su setup de doscientos dólares mensuales por quince, usando Kimi K2.5 y DeepSeek. Hay rupturas que se pagan con dinero. Esta se paga con lealtad — el tipo de recurso que no viene en bundles.

La misma semana, quinientas mil líneas del código fuente de Claude Code aparecieron en npm. Un archivo de depuración se coló en una actualización rutinaria y apuntaba a un archivo zip en el almacenamiento en la nube de Anthropic. En cuestión de horas, el repositorio fue clonado más de ocho mil veces en GitHub. Dentro había casi dos mil archivos que incluían banderas de funciones no lanzadas: un asistente persistente que sigue trabajando cuando el usuario duerme, capacidades de control remoto, revisión de sesiones pasadas y transferencia de aprendizajes entre conversaciones. La empresa lo describió como "un problema de empaquetado causado por error humano, no una brecha de seguridad." Es la segunda vez en poco más de un año que el código de Claude Code se filtra al público. Para el laboratorio que se presenta como el referente de seguridad en inteligencia artificial, dejar escapar su propio código empieza a parecer menos un accidente y más un patrón. (En México diríamos que se le salió el chamuco por la puerta de atrás, dos veces, y a la tercera ya nadie cree que fue el viento.)

Novecientos cincuenta drones dibujaron el Titanic sobre Belfast. No una maqueta. No una proyección. La silueta a escala completa del transatlántico que zarpó de ese mismo puerto hace ciento catorce años, reconstruida en luz sobre el agua oscura donde Harland & Wolff lo ensambló. La noche del 30 de marzo, el enjambre se elevó frente a los astilleros y formó la proa, la cubierta, las chimeneas. El espectáculo formaba parte de la campaña "Made Of Here" de la BBC y de la serie documental Titanic Sinks Tonight, producida por Stellify Media en Belfast. Se transmitió el 2 de abril a las ocho de la noche, la hora exacta en que el barco original partió de Belfast en 1912. Pero el público de la ciudad no pudo verlo en persona; la filmación fue a puerta cerrada, lo que generó quejas en los periódicos locales. Hay algo que funciona como metáfora sin necesidad de que uno la fuerce: el barco que se hundió porque nadie quiso ver las señales, reconstruido con tecnología que nadie puede tocar.

Un misil iraní alcanzó un centro de datos de Amazon en Bahréin el miércoles. El jueves, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica afirmó haber atacado un centro de Oracle en Dubái; el gobierno emiratí lo negó. El Ministerio del Interior de Bahréin confirmó que un proyectil incendió "las instalaciones de una empresa." Irán había amenazado además con atacar a Nvidia, Intel, Apple, Google, Meta y Microsoft, acusándolas de asistir operaciones militares estadounidenses e israelíes. El letrero de mi amigo programador tenía razón: la nube tiene una dirección postal, y ahora también tiene un radio de impacto.

Tesla mató al Model S. El 27 de marzo, un correo electrónico informó a los clientes en Estados Unidos que la producción del Model S y del Model X ha terminado. Quedan menos de seiscientos vehículos en inventario global. Elon Musk lo anunció en la llamada de resultados del cuarto trimestre de 2025 como una "baja honorable". Lenguaje militar para un producto de consumo que definió una era de lujo eléctrico. La planta de Fremont, California — donde durante una década se ensamblaron estos sedanes y SUVs — será reconvertida para producir el robot humanoide Optimus, con una meta de un millón de unidades anuales. El Cybercab, el robotaxi sin volante, inicia producción masiva el mes que viene. El Optimus Gen 3 llegará a fin de año. Tesla dejó de fabricar autos para fabricar lo que viene después de los autos, que resulta ser un robot que camina y un taxi que se maneja solo. El coche se escapó de sí mismo.