
La semana en que las personas volvieron a importar
Nadie les preguntó a los que cocinan si querían cenar con un micrófono sobre la mesa. Nadie le preguntó a un estudiante de filosofía si quería que su ensayo fuera un trámite. Nadie le preguntó al código escrito en mil novecientos noventa y ocho si quería seguir cargando el mismo error durante veintisiete años. Esta semana, cinco personas con nombre y apellido dijeron que sí. Que sí se puede escoger la conversación lenta. Que sí se puede escoger la mano que cura.
Un frasco de salsa de pasta escuchó y no dijo nada. La marca Prego, propiedad de Campbell's, lanzó el 27 de abril un dispositivo llamado Connection Keeper: un disco con forma de tapa de frasco, veinte dólares, tiraje limitado a cien unidades. No tiene Wi-Fi. No tiene Bluetooth. No sube nada a la nube. No tiene inteligencia artificial. Tiene dos micrófonos, un botón, y un cable USB-C para transferir el archivo a otra parte. A partir del 4 de mayo, las familias que quieran pueden donar su grabación a StoryCorps, cuyo archivo vive en el American Folklife Center de la Biblioteca del Congreso. Elyce Henkin, directora de StoryCorps, lo explicó así a Futurism: "Todo ahora es inteligencia artificial, y todos tienen el teléfono sobre la mesa. Interrumpe la conversación." Una empresa de salsa de pasta decidió que algunos momentos no necesitan estar conectados a nada.
"Yo ocuparía el lugar de la IA." Eso lo escribió Tom Kaspers el 20 de abril en su columna del Boston Globe. Kaspers es filósofo, llegó a dar clases en la Universidad de Chicago en 2024, y hace unos meses decidió dejar de asignar ensayos individuales. Toda la clase —unos veinte estudiantes— ahora escribe un solo ensayo colaborativo, y él se incorpora al documento con lo que sus propios alumnos le dieron como título: Philosopher King, con poderes ilimitados de veto, reescritura y recorte. El tema lo eligieron los estudiantes con una moneda al aire; cayó en George Washington, cara, y el ensayo será sobre inteligencia artificial. Kaspers se niega a jugar "el juego inútil de detectar IA." Su propuesta es más humilde y más difícil: convertirse él mismo en la máquina para que la máquina ya no haga falta. "Estaríamos en una conversación continua, lanzándonos ideas, viendo nuestra teoría crecer oración por oración."
Los Dell firmaron un cheque que pesará más por lo que impide que por lo que construye. Michael y Susan Dell anunciaron el 21 de abril una donación de setecientos cincuenta millones de dólares a la Universidad de Texas en Austin para construir el UT Dell Medical Center, el primer hospital del país diseñado con inteligencia artificial como parte integrada y no como añadido. La decana de la Dell Medical School, la doctora Claudia Lucchinetti, lo describió así a la agencia AP: la IA ambiental actuará como "un miembro inteligente del equipo de atención," tomando notas y detectando patrones biométricos tempranos, para que el clínico pueda mirar al paciente a los ojos en vez de mirar la pantalla. Michael Dell añadió: "Tenemos que averiguar cómo hacer esto de una manera que sea responsable, que refleje nuestros valores y creencias, y que en última instancia permita a los seres humanos alcanzar su máximo potencial." Primera palada en otoño de 2026. Apertura prevista para 2030.
Una plataforma aceptó que un rostro le pertenece a quien lo lleva puesto. YouTube amplió el mismo 21 de abril su herramienta de detección de semejanza a celebridades y artistas del entretenimiento, tengan o no canal, a través de las agencias CAA, UTA, WME y Untitled Management. Ahora pueden pedir la remoción de contenido generado por IA que use su imagen. Es una corrección tardía. Nombrar el rostro como propiedad de su dueño es, sin embargo, el principio de toda dignidad.
Un navegador cerró un agujero que llevaba veintisiete años abierto. Firefox 150 salió el 21 de abril con parches para doscientas setenta y una vulnerabilidades, descubiertas con ayuda de Claude Mythos de Anthropic bajo Project Glasswing, un programa que reúne a más de cincuenta organizaciones —AWS, Apple, Cisco, Microsoft, Nvidia, la Fundación Linux, JPMorgan Chase, entre otras— para cerrar errores antes de que los atacantes puedan usarlos. Uno de los errores descubiertos es un desbordamiento de enteros en la implementación de TCP SACK heredada de OpenBSD, presente desde 1998. Otro fue introducido en FFmpeg en un commit de 2003, expuesto en un refactor de 2010, y examinado cinco millones de veces por escáneres automáticos sin jamás ser detectado. Bobby Holley, CTO de Firefox, lo resumió así: "Los defensores por fin tienen la oportunidad de ganar, decisivamente." Un bug de veintisiete años es código que vivió más que muchos de los niños que lo usaron sin saberlo.