Skip to content
El estado que se llama Anthropic
0:00
0:00

El estado que se llama Anthropic

Publicado el 21 de abril de 20263 min de lectura

Esta semana, una empresa de San Francisco recibió veinticinco mil millones de dólares de Amazon, obtuvo el uso exclusivo de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, dejó fuera a ocho agencias cibernéticas europeas, abrumó a los mantenedores del software libre con reportes de vulnerabilidades que ellos no habían solicitado, y comenzó a coleccionar, por decreto silencioso, los documentos de trescientas mil empresas que usan Atlassian. La semana pasada era una empresa. Esta semana es otra cosa.


Amazon pagó por adelantado su cuota de protección. El lunes 20 de abril, la compañía anunció que invertirá hasta veinticinco mil millones de dólares adicionales en Anthropic, sobre los ocho mil millones ya comprometidos. Cinco mil millones se entregan de inmediato; los veinte restantes quedan sujetos a "hitos comerciales", una frase que en el Distrito Financiero significa todo y nada. Anthropic, a cambio, se comprometió a gastar cien mil millones de dólares en AWS durante los próximos diez años, y a correr Claude sobre más de un millón de chips Trainium2 que Amazon diseñó. "Nuestros usuarios nos dicen que Claude es cada vez más esencial en la forma en que trabajan", declaró Dario Amodei. Lo esencial, al parecer, tiene precio.

El Departamento de la Guerra considera a Anthropic un "riesgo de cadena de suministro". La Agencia de Seguridad Nacional, por su parte, ya la usa. Axios reportó el 19 de abril que la NSA está corriendo Mythos, el modelo interno de Anthropic especializado en seguridad informática, al mismo tiempo que sus superiores en el Departamento de la Guerra han marcado a la compañía como peligrosa. El origen del desacuerdo: el Departamento quería que Claude pudiera servir para "todos los propósitos lícitos" — una categoría que, en el inglés bien entendido, incluye vigilancia doméstica masiva y armamento autónomo. Anthropic se negó. Dos días antes del reporte, Amodei se reunió en Washington con Susie Wiles, jefa de gabinete de la Casa Blanca, y con Scott Bessent, Secretario del Tesoro. De las reuniones no salió ningún comunicado. Salió, al parecer, un entendimiento.

Mientras tanto, en otra parte del mapa, el software libre está siendo convertido, sin su consentimiento, en el departamento de control de calidad de Anthropic. Mythos lleva semanas inundando a los mantenedores de proyectos voluntarios con reportes de vulnerabilidades que nadie solicitó. Daniel Stenberg, el ingeniero sueco que mantiene cURL — la pieza de software que probablemente está entregando esta página al navegador del lector — recibió el año pasado ciento ochenta y una notificaciones, repartidas entre él y su equipo voluntario de siete personas. En los primeros tres meses de 2026, cURL ha encontrado y corregido más vulnerabilidades que en cualquiera de los dos años anteriores completos. Menos del uno por ciento de las fallas descubiertas han sido parchadas. Mythos reportó, entre otras cosas, un error de veintisiete años en OpenBSD. Un error de veintisiete años es tranquilizador. Los otros miles son otra cosa.

Ocho agencias europeas no tienen acceso al modelo. El Reino Unido sí. Politico informó que Anthropic ha otorgado el uso de Mythos Preview a alrededor de cuarenta organizaciones, casi todas en territorio aliado. Entre las excluidas figura la Comisión Europea. Alemania — la mayor economía del continente — está, según las fuentes, "en conversaciones". El Instituto británico de Seguridad de la IA ya lo evaluó: Mythos alcanzó el setenta y tres por ciento en retos de capturar-la-bandera a nivel experto, y resolvió, de principio a fin, tres de cada diez simulaciones de ataque a una red corporativa de treinta y dos pasos. El ministro Kanishka Narayan confirmó que su gobierno "ya tomó medidas" con base en los hallazgos. Qué medidas, no dijo. Esa parte, al parecer, no es para todos los países.

A partir del 17 de agosto, Atlassian empezará a leer los documentos de trescientas mil empresas. La compañía australiana anunció que a esa fecha comenzará a recolectar, por defecto, los metadatos y el contenido de Jira y Confluence para entrenar sus productos de inteligencia artificial. Los planes Free y Standard no permiten desactivar la recolección de metadatos; nunca. La retención será de hasta siete años. Por separado, y de forma adyacente, una cuenta de Reddit creada tres días antes afirmó que Anthropic estaba en conversaciones avanzadas para comprar Atlassian a ciento cincuenta dólares por acción. La cuenta tenía un solo post. Hacker News lo discutió con entusiasmo. Ninguna fuente seria lo ha confirmado. Lo interesante no es el rumor. Lo interesante es cuánta gente lo encontró verosímil.